¿Quieres descubrir pequeñas joyas del séptimo arte? ¿Sumergirte en el mundo cinematográfico? ¿Tienes dudas sobre qué película ver en cartelera? Todas esas preguntas y más tienen respuesta en este humilde blog.

viernes, 13 de enero de 2017

Cine en casa: Las cosas de la vida

 Ficha técnica

Título original
: Les choses de la vie

Año: 1970

Duración: 85 min.

País: Francia

Director: Claude Sautet

Guión: Paul Guimard

Fotografía: Jean Boffety

Música: Philippe Sarde

Género: Drama. Romance

Reparto: Michel Piccoli, Romy Schneider.

Sinopsis: Pierre, un exitoso hombre de negocios, sufre un accidente de tráfico que lo colocará entre la vida y la muerte. En esos instantes finales, Pierre rememora a sus dos grandes amores.

Comentario: Cine íntimo y descarnado, magníficamente narrado e interpretado por Piccoli y Schneider. Su relación en pantalla resulta tan magnética como tóxica y ahí es donde Sautet, un cineasta sobresaliente en los espacios cortos, capta la belleza de este filme. Un hombre agonizante que busca sosiego entre sus recuerdos; su ex-mujer, hijo, familia, amistades y sobretodo su último amor. Como el mismo título pronostica, estas son las cosas de la vida.

Más recomendaciones siguiendo este enlace: 
http://universolumiere.blogspot.com.es/search/label/Cine%20en%20casa

Fuente (Imágenes): http://www.filmaffinity.com/es/film905841.html

martes, 10 de enero de 2017

Amargo recuerdo de una libertad perdida

En estas fechas tan especiales donde todo lo rutinario intenta dejarse de lado y recapitulamos lo que ha sido y lo que pudo ser el año, mientras echamos la vista a la ilusión de la página en blanco, tuve la suerte de encontrarme con una de las últimas obras del venerado Studio Ghibli. El cuento de la princesa Kaguya, dirigida por el maestro de la animación Isao Takahata -con permiso de Hayao Miyazaki- salió en las salas allá por 2013 y fue un rotundo fracaso en taquilla, recaudando unos escasos 25 millones de dólares sobre los 50 que costó hacerla. Ni siquiera en Japón, donde el estudio es altamente reconocido pudo hacer negocio y es una lástima porque estamos hablando de una de las mejores películas que han producido hasta la fecha. La historia, pilar fundamental del éxito de esta humilde productora, vuelve a hacer las delicias de aquellas mentes creativas y soñadoras que buscan la magia en las cosas simples de la vida. En este caso Takahata nos cuenta, a modo de fábula, la vida de una niña nacida de un brote de bambú y criada por un matrimonio campesino. A medida que el filme avanza y la pequeña crece, sus padres reciben extrañas señales del bosque que parecen indicar que su destino no es vivir la sacrificada vida del campo. 

Uno de los aspectos en los que siempre ha sobresalido Ghibli es en la animación; desde Nausicäa hasta El viento se levanta, tanto Miyazaki como Takahata han sabido conjuntar sus estilos para crear obras de magnífica factura en lo visual. Nadie mejor que ellos entiende el significado de la imagen en movimiento; es decir, del cine. Se dice que una película es sobresaliente cuando puedes quitarle el sonido y aún así sigue transmitiendo las mismas emociones y eso es lo que Takahata consigue de nuevo en este título. Si la cinematografía merece ser llamada arte es, en parte, gracias a este tipo de autores y visionarios que dedican años -concretamente ocho- persiguiendo un sueño. Puede que desde un punto de vista financiero Ghibli tenga que echar el cierre pero el arte no tiene límites, sino que se lo digan a Van Gogh. La única lástima es que tengamos que verlo perecer para poder apreciar en su justa medida su talento. Esta triste realidad me recuerda que el arte y las matemáticas no deberían ir ligadas. Su renuncia a la animación digital -mucho más barata y rápida de hacer- no es más que la firme convicción del que sabe estar haciendo lo correcto. Con ello no intento echar en contra de estudios occidentales como Pixar -Del revés es una de las grandes películas de animación de los últimos años- pero me cuesta aceptar que otros estilos, como el stop-motion o éste, tengan que verse abocados a la extinción por motivos ajenos al séptimo arte. Lo que más noté es que, a diferencia de otros títulos, El cuento de la princesa Kaguya utiliza distintos trazados para describir estados emocionales opuestos, principalmente la felicidad y la amargura. Pocas veces he visto tal expresividad con el pincel.


Como decía al inicio del análisis, otro de sus puntos fuertes es sin duda su fuerte componente narrativo. Dos factores vitales en el buen cine siempre han sido la evolución de los personajes y los vínculos que el espectador crea con ellos. Algo que parece perderse y entumecerse con el paso de los años y la virtualización del medio y que maestros del ayer y de hoy como Takahata guardan aún entre sus herramientas más empleadas. Pocas veces en el cine actual puedes sentarte en la butaca sabiendo ya que vas a disfrutar de una experiencia única y que seguramente salgas de la sala devastado por la emoción. Desde el instante en que aparece el logo del estudio, la pantalla adquiere propiedades magnéticas para mis ojos. La historia de esta princesa celestial cuyo único sueño era alcanzar la libertad terrenal y disfrutar de las cosas simples de la vida me emocionó hasta tal punto que no pude evitar echar alguna lagrimilla. Takahata y Sakaguchi han creado una verdadera obra maestra; una fábula cuya verdad es tan simple -y necesaria de recordar- que nos olvidamos frecuentemente de ella: abrazar la vida y saber vivirla con honestidad. Como toda moraleja sirve tanto para niños como adultos y lo hace sutilmente, sin aleccionarte; ayudado por la empatía del espectador hacia la protagonista. Ambos guionistas muestran un manejo exquisito de los diálogos, de los silencios y en general del cúmulo de sentimientos encontrados de los personajes. Tristeza y alegría; ira y tranquilidad; optimismo y pesimismo. Todo fluye, sin artificios ni encuentros forzados. Sólo se interesan en narrar la vida de una mujer que soñaba con ser libre pero estaba condenada a vivir en una jaula de lujo y nobleza.

Podría decirse que este análisis se asemeja más a una carta de amor y estaríais en lo acierto porque mi admiración hacia Ghibli no para de crecer con cada obra que tengo el placer de ver y no se trata de gustos ni de puntos de vista; la calidad siempre está ahí. Dicen que la apreciación del arte es subjetiva y que nadie puede pretender deslumbrar al público en general. Yo opino que todas encierran una verdad, ya sea fea o bella pero son filmes de este estilo los que hacen que la embriagadora belleza del cine siga enamorando generación tras generación. Si estáis desilusionados por la emergente comercialización del medio os invito a ver y compartir esta cinta con todo aquel que sienta lo mismo o simplemente con aquel que aún no haya sentido amor por el celuloide. 



10/10: LLANTO A LA TIERRA LEJANA.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Cine en casa: Plácido

 Ficha técnica

Título original
: Plácido

Año: 1961

Duración: 85 min.

País: España

Director: Luís García Berlanga

Guión: Rafael Azcona, Luís García Berlanga

Fotografía: Francisco Sempere

Música: Miguel Asins Arbó

Género: Sátira. Navidad

Reparto: Cassen, José Luís López Vázquez, Elvira Quintillá, Julia Caba Alba.

Sinopsis: Dentro de la sociedad burguesa de un pequeño pueblo español llegan a la ocurrencia de crear una campaña navideña para acoger a un necesitado en sus casas el día de Nochebuena. A la iniciativa la llaman: "Siente a un pobre a su mesa". Mientras tanto a Plácido, un humilde y honrado padre de familia, lo contratan para participar con su nuevo motocarro -su único medio de vida- en la cabalgata. Sin embargo, Plácido no logra centrarse ya que, el mismo día de la cabalgata, vence la primera letra de su vehículo.

Comentario: Plácido es una de tantas obras maestras que nos dejó como legado Luis García Berlanga, uno de los mejores directores de la historia de nuestro cine. Si por mi fuera las recomendaría todas para estas fechas navideñas por lo analítico de su cine. Y es que el arma crítica de Berlanga era el plano cinematográfico y los diálogos la pólvora que lo alimentaba. El objetivo: los pilares sociales, políticos, culturales y religiosos de la sociedad española tradicional. Con acidez e ironía, las lecciones del maestro valenciano se sucedían en cada película. Tenía para todos aunque no castigaba a ninguno; su precisa mirada se posaba en los hechos irrefutables, nunca en una realidad distorsionada.

Extensión natural del neorrealismo italiano de los 50, Berlanga desarrolló su propio estilo marcado por interminables planos secuencia y escenarios tan abarrotados y caóticos como llenos de vida y dinamismo. Plácido es uno de sus filmes más distinguidos y una obra de imprescindible visionado.

Más recomendaciones siguiendo este enlace: 
http://universolumiere.blogspot.com.es/search/label/Cine%20en%20casa

Fuente (Imágenes): http://www.imdb.com/title/tt0266308/

lunes, 19 de diciembre de 2016

Impresiones sobre el teaser de Blade Runner 2049

A estas alturas, los más veteranos del blog habréis deducido que siento debilidad por Blade Runner y que Rick Deckard es uno de mis personajes favoritos, no sólo de la ciencia-ficción sino del cine en general. Aquel personaje, encarnado magníficamente por Harrison Ford, peleaba contra replicantes en las sucias calles de un Los Angeles futurista y de ambiente cargado, a la vez que hacia frente a sus propias preguntas existenciales: ¿qué distingue a un replicante de un ser humano? ¿puede este desarrollar recuerdos y sentimientos propios? Y la pregunta del millón: ¿Deckard mismo es uno de ellos? La cinta original no respondió claramente a esta gran pregunta y parece que la secuela tampoco abordará el tema -aplaudo la decisión-.


Hablando de secuelas, nadie se esperaba que la obra magna de Ridley Scott pudiera ser sujeto de continuación. Quiero decir; la historia ofrecía un principio, desarrollo y desenlace ampliamente satisfactorio. Sin embargo, más de treinta años después y salido de la nada, se anunciaba Blade Runner 2049 y nos dejaba claro que se desarrollaría treinta años después de los eventos acontecidos en el título original. A su vez, nos dieron a conocer gran parte del equipo encargado de llevar esta secuela al éxito: Denis Villeneuve se encargaría de la dirección, Roger Deakins de la fotografía, el guionista Hampton Fincher y Harrison Ford regresarían y Ryan Gosling sería el nuevo protagonista. Sin embargo, a casi un año del estreno de la película, a todos nos llegó por sorpresa el lanzamiento del primer teaser trailer. Desde luego este fue uno de los pocos teasers que me han dado algún sentido sobre la estética y la historia del filme, aunque si tuviera que quedarme con algo sería con la fotografía de Deakins -espero que este trabajo le dé el Oscar-. Esas calles humeantes, la lluvia cayendo sin cesar, esos interiores simétricamente encuadrados y ese desierto post-apocalíptico, sacado directamente de Mad Max, hacen las delicias de cualquier fanático a la fotografía. Además, escuchamos el primer diálogo de muchos -¡espero!- entre Deckard y K -el nombre del personaje de Gosling-, cuando estos se encuentran en lo que parece ser la antigua comisaría. Su intercambio es corto y punzante; primero, Deckard le deja claro que sigue siendo el más listo de la clase y Gosling le contesta que las cosas eran más sencillas antaño. Nos despedimos con un estupendo plano secuencia, reminiscente del título original y una fecha de estreno: 6 de octubre en las salas norteamericanas.


Ahora quisiera saber vuestra opinión, no sólo sobre este trailer sino también sobre el clásico de 1982. Dejadme cualquier nota aquí debajo en la sección de comentarios. Hasta la próxima, pasadlo bien, disfrutad del cine y ¡cuidaos de los replicantes (o quizá debería decir de nuestro gobernantes)!